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Sexfulness: El arte de despertar el Poder y amar sin cadenas

Por: Lilith
Armonizadora cuántica, guía en reconexión con el cuerpo a través de Sexfulness y Tantra Blanco y Dakini en TEOCALLI Infinito.

Querida tribu, Hoy me toca pedirles disculpas en nombre de mi hermana Kali. Ella debía escribir sobre las consecuencias de vivir sin meditación, pero un torbellino de trabajo la atrapó, desde que inició está columna no deja dar consultoría, su temazcal está siempre lleno, aunque tiene alumnos, todos la piden a ella y sus retiros están siempre llenos. No se preocupen… ella no se irá sin pagar su deuda. Prometió algo especial para la próxima semana, y créanme, valdrá la espera.

Yo, en cambio, vengo con un regalo diferente. Un fuego más íntimo, más carnal, más sagrado. Hoy quiero hablarte del valor de la sexualidad sagrada como llave de tu vida personal y de nuestra vida colectiva.

El cuerpo como templo, no como prisión

Desde niñas y niños nos han enseñado a mirar nuestro deseo con vergüenza, a cubrirlo con la moral y el pudor. Wilhelm Reich, padre de la terapia psicocorporal, lo dijo sin titubear: la represión sexual no es un accidente cultural, sino una herramienta de control social. Sociedades enteras se mantienen obedientes cuando su energía vital está bloqueada. No fue nada extraño que el como tantos sabios terminarán aplastados por el sistema, en mi opinión, solo por decidir una verdad inconveniente al sistema.

Osho lo expresaba de otra forma: “La sexualidad es la energía más potente que tienes… si la reprimes, te debilitas. Si la transformas, floreces.”

Otro gran sabio que termino en el olvido y perseguido, muy extraño que literalmente sus alumnos le regalaran fortunas a cambio de la libertad y realización que el les dio y que al leerlo se encuentre tanta Sabiduria y al final una campaña de descrédito lo expusiera como alguien negativo cuando tras de tantos años su legado sigue iluminando a la sociedad, literalmente, como también hicieron con Wilhelm Reich, se organizaron quemas publicas de sus libros para intentar borrar su legado, por fortuna viven aún en el bienestar de los que gozamos sus enseñanzas, pero ¿A quien le conviene borrar al maestro de sexualidad libre?.

El Sexfulness —término que abrazo con todo mi ser— es el estado de conciencia plena aplicado a la experiencia erótica. Es meditar con el cuerpo encendido, con la piel despierta, con el corazón presente. Es romper las cadenas de la necesidad mecánica, y en su lugar, elegir con libertad a quién, cómo y desde dónde entregas tu energía sexual.

Del orgasmo “cumbre” al clímax “valle”

Quizás te preguntes, como gerente, CEO o dueño ¿este tema como puede ayudar a mi empresa? espera al final y te explico porque expande tu poder mental y así tus horizontes en cada dimensión de tu vida.

Nos educaron para perseguir la cima: un instante de placer explosivo seguido por un descenso inevitable. Pero existe otro sendero, más suave y profundo: el clímax valle.

En él, no hay un pico que subir ni un abismo al que caer, esta idea nos deja en la programación de ganancia-perdida, ocultando la experiencia de plenitud. Hay una corriente continua de placer y conexión, que puede durar minutos… horas… o convertirse en un estado perenne. En ese lugar, la dualidad se integra: masculino y femenino bailan, el yo y el tú se disuelven, y emerge algo que solo puedo llamar estado mental de divinidad.

Conocimiento y práctica: el antídoto y el fruto

El conocimiento es el antídoto a la ignorancia. La sabiduría, en cambio, es el fruto que madura solo con práctica. La sexualidad sagrada no se entiende leyendo un libro: se vive en el cuerpo, se encarna en la respiración, se teje en la mirada.
Cuando practicamos Sexfulness, no solo transformamos nuestras relaciones íntimas: transformamos nuestra manera de habitar el mundo. Nos volvemos más libres, menos manipulables, más creativos mucho más colaborativos, congruentes y leales y, sí… mucho más felices.

Imagina un mundo libre, unido y poderoso, la competencia es historia, reina la colaboración y todos son plenos, realizados. Parece utopía, revisa la historia del Anáhuac la gran civilización borrada de la que somos herederos ero no lo sabemos pues nos robaron lo más valioso, la identidad.

Querida Tribu de Jade,

Yo, en cambio, hoy les traigo un tema que no solo quema, sino que ilumina.
Quiero hablarte del Sexfulness —ese estado de conciencia plena aplicado a la sexualidad— como llave maestra para tu realización personal y, sí, también para tu liderazgo empresarial.

¿Qué es el Sexfulness?

El término ha empezado a popularizarse en Europa, especialmente gracias a voces como la española Nuria López y otras especialistas que lo han colocado en foros de psicología, tantra y liderazgo consciente. Su esencia: unir la práctica de la atención plena (Mindfulness) con la vivencia erótica, transformando el sexo en un ritual de presencia, conexión y expansión.

Estudios de universidades como Harvard y la Universidad de Ottawa han encontrado que la atención plena en la intimidad no solo mejora la satisfacción sexual, sino que reduce el estrés, fortalece vínculos y eleva el bienestar general. No se trata de sexo por sexo: es la alquimia entre respiración, tacto y conciencia.

Osho lo decía así: “El sexo es solo la puerta… si lo atraviesas con conciencia, llegas al templo.”

La historia que no nos contaron

Desde Roma, las élites han tenido una relación con el placer muy distinta a la que se nos impuso al resto. Mientras el ciudadano común se ahogaba entre la moral, la culpa y las reglas impuestas, senadores y emperadores exploraban el erotismo sin vergüenza, integrando el placer como parte de su educación y su estrategia de poder.

La alta nobleza medieval, los salones secretos de París en el siglo XVIII, las reuniones privadas en Nueva York en nuestros días… todos ecos de lo mismo: una sexualidad más plena y libre para quienes están en la cima.
Mientras tanto, al hombre y a la mujer comunes se les vendía el “acuerdo monógamo” como sinónimo de moral, aunque la infidelidad fuera la sombra inevitable. El resultado: adulterio, hogares rotos, heridas emocionales… y la peor traición de todas: la traición a uno mismo al reprimir su verdadera naturaleza.

Aquí no hablamos de libertinaje. Hablamos de honestidad, congruencia y libertad consciente. De buscar experiencias, individuales o en pareja, que rompan los paradigmas heredados y liberen el potencial humano.

La élite sabe algo que tú no

En las cumbres más altas del poder, el sexo no es solo placer: es herramienta de expansión de conciencia. Imagínate a la alta élite de Nueva York, no solo disfrutando de placeres más allá de nuestros límites sociales, sino usándolos para desarrollar su carisma, su seguridad, su magnetismo… y, con ello, su liderazgo global.
Allí no hay culpa, porque la culpa encadena; no hay miedo, porque el miedo limita. Y aquí viene la parte incómoda: mantienen este conocimiento oculto para que las masas sigan dormidas.

Maquiavelo, en El Príncipe, lo dejó claro:

⁠“Es mucho más seguro ser temido que amado, si no se puede ser ambas cosas.”
Controlar el deseo de las masas es controlar su energía vital. Un pueblo reprimido es un pueblo manejable.

El clímax valle: la revolución interna

En el Sexfulness, el orgasmo deja de ser una cima fugaz para convertirse en un valle fértil que puedes habitar por minutos, horas… o integrarlo como estado de conciencia permanente cuando te has familiarizado neurológicamente con el, es una experiencia divina. Aquí la dualidad se disuelve, y lo masculino y lo femenino bailan en equilibrio integrando la UNIDAD.

Así experimentas la totalidad del gozo de la vida y tú algoritmo mental como decía Jacobo Grinberg se expande, está nueva visión expande tus posibilidades en cada dimensión de tu vida, los proyectos, negocios fusión, las alianzas aparecen ante ti, pues ahí estaban, pero en una visión limitada siempre serán invisibles, pero, estás solo son palabras, la sabiduria y el entendimiento despierta al practicar, te invito a disfrutar de este sublime saber humano.

🌑 Rituales para despertar el Sexfulness

El camino al despertar erótico no es lineal ni inmediato; requiere intención, juego y símbolos que hablen al inconsciente. Entre ellos, la máscara ha sido mi compañera inseparable. Mi maestro M me enseñó que, como en el Hannya Shingyo, lo esencial está detrás del velo: no se trata de esconder, sino de liberar el corazón verdadero que late oculto tras la armadura del ego.

Ritual 1: El espejo detrás de la máscara (personal)

Elige una máscara que te atraiga —puede ser ceremonial, artística o incluso hecha por ti— y colócala frente a ti en el espejo.

Ponte la máscara lentamente, mirándote a los ojos, y pregúntate: “¿Quién soy cuando no me ven?”

Permite que ese “otro yo” explore posturas, respiraciones y gestos que tu vida diaria limita.

Mantente en ese personaje hasta sentir una expansión de energía vital en el pecho, familiarizarte con la experiencia de libertad tras de la máscara para poder manifestar en tu día a día.

Ritual 2: El valle interior (personal)

Con luz tenue y en silencio, acuéstate y coloca la máscara sobre tu pecho, a la altura del corazón. Preferiblemente completamente desnud@ pero rodeada de velas para mantener temperatura agradable, sobre una alfombra cómoda y confortable, prepara un vino o leche sacra (escríbeme si no sabes preparar) está bebida para consagrar tu ritual al terminarlo.

Respira profundo, visualizando que el aire llena todo tu cuerpo como un valle fértil, mientras acaricia tu piel al estar ahí tumbad@.

Siente cada inhalación como una invitación y cada exhalación como una entrega.

Permanece ahí al menos 15 minutos, dejando que la calma se convierta en un clímax sin prisa, si te lo permites trae a tu ritual una pluma de ave para acariciar tu piel en unión al viento.
Goza de ti sin prisas y con mucho amor, puede ser el inicio de un viaje pero no llegues a una cumbre y un descenso, práctica el estado Valle.

Ritual 3: El círculo de máscaras (grupal)

Reúnanse en un espacio seguro, con un círculo de asientos.

Cada participante lleva una máscara diferente, símbolo de un aspecto de sí mismo que desea liberar.

Uno a uno, se colocan las máscaras y comparten —sin juicios y sin interrupciones— un pensamiento o deseo que nunca habían expresado.

El grupo escucha en silencio, reconociendo que todos somos más bastos que el personaje que mostramos al mundo.
Al final, agradecen con la mirada el haber sido sostenidos con la presencia de cada uno de los participantes, somos todos parte de una gran Tribu de Jade

La sexualidad pobre no solo apaga el fuego del cuerpo: marchita la mente, debilita el espíritu y nos deja expuestos a la manipulación.

Kali, la próxima semana, será implacable. Ella mostrará cómo la falta de realización —sexual y espiritual— convierte a las personas en engranajes obedientes de un sistema que las exprime hasta el último suspiro.

Prepárate. No será un texto cómodo… pero quizá sea el que más necesites leer.

Lilith
Armonizadora cuántica, guía en reconexión con el cuerpo a través de Sexfulness y Tantra Blanco y Dakini en TEOCALLI Infinito.

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