La Llave
El tablero del ajedrez electoral
āYa estĆ” amarrado.ā
āLe toca repetir.ā
āEse municipio ya tiene dueƱo.ā
āEsa candidatura ya estĆ” decidida.ā
En polĆtica esas frases se repiten mucho, como si estuvieran escritas en piedra.
Pero ojo: las candidaturas no se acomodan asĆ.
Soy Daniel Dorantes y esto es La Llave.
Cuando se acercan las elecciones, empieza el ruido. Que si fulano va, que si tal persona quiere reelegirse, que si trae estructura, que si ya hay acuerdo.
Puede ser. Pero una cosa es lo que se dice en la conversación polĆtica y otra muy distinta lo que se revisa cuando llega el momento de registrar candidaturas.
Porque una boleta no se llena como una quiniela.
No es decir: aquĆ pongo este nombre, acĆ” pongo este otro, y luego veo cómo lo justifico. En realidad, armar candidaturas se parece mĆ”s a mover piezas en un tablero de ajedrez. Puedes tener una pieza fuerte, sĆ, pero tambiĆ©n importa dónde la colocas, quĆ© movimientos permite la regla, quĆ© otras piezas hay alrededor y quĆ© pasa despuĆ©s.
Por eso hay que mirar el tablero completo.
Cuando llega el momento de los registros, se revisan muchas cosas: requisitos legales, documentos, plazos, reglas internas de los partidos, acciones afirmativas, paridad, bloques de competitividad y, en algunos casos, reelección.
Suena tƩcnico, pero bajƩmoslo a tierra.
No todos los municipios ni todos los distritos significan lo mismo para un partido. Hay lugares donde suele ganar, otros donde compite cerrado y otros donde históricamente le cuesta mÔs trabajo.
Y eso importa porque una lista puede verse muy ordenada en el papel, pero no necesariamente equilibrada en la competencia real.
AhĆ entra una pieza clave: la paridad.
La paridad es un principio constitucional, en la prĆ”ctica no basta con decir: āpuse mujeres y hombres en la listaā. Existen reglas que buscan que esa participación no sea solamente numĆ©rica, sino que tenga condiciones reales de competencia.
No es lo mismo postular a una persona en un lugar donde un partido suele ganar, que mandarla siempre a donde casi nunca tiene posibilidades. Para eso sirven los bloques de competitividad. Ayudan a revisar si las candidaturas estĆ”n distribuidas de manera equilibrada entre lugares fuertes, medios y difĆciles para cada partido. A fin de que las mujeres puedan acceder a los cargos pĆŗblicos… diputaciones y ayuntamientos.
Luego viene otra pieza del tablero que muchas personas me han preguntado: la reelección.
Y aquĆ vale la pena decirlo con mucho cuidado. La Sala Superior ha sostenido que la elección consecutiva no implica una postulación automĆ”tica ni una garantĆa de permanencia en el cargo, sino una posibilidad sujeta al cumplimiento de requisitos, principios y otros derechos en juego.
Es decir, que una persona pueda buscar nuevamente un cargo no significa que todo lo demƔs desaparezca. Esa posibilidad tambiƩn se revisa dentro del tablero completo.
Por eso hay que tener cuidado con las respuestas fƔciles.
En lo electoral no conviene decir: āesto siempre ganaā o āesto siempre pierdeā, porque cada registro depende del cargo, del partido, de las reglas aplicables, del bloque en el que se ubica, de los documentos que se presenten y del caso concreto.
Ese es el punto. Las candidaturas no se acomodan al aventón. DetrĆ”s de cada nombre que aparece en una boleta hay decisiones polĆticas, sĆ, pero tambiĆ©n reglas jurĆdicas que deben cumplirse.
Y esto tambiƩn es importante, porque cuando votamos no solo vemos una foto, un nombre o un color. Vemos el resultado de un proceso que tuvo que pasar por reglas, revisiones y criterios.
AsĆ que rumbo a 2027, antes de comprar cualquier frase que suene definitiva, conviene recordar algo:
En electoral, casi nada se resuelve con una frase rƔpida. Se resuelve viendo el tablero completo.
Soy Daniel Dorantes y esto fue La Llave.
Te espero en la próxima emisión.
La Llave
El tablero del ajedrez electoral
āYa estĆ” amarrado.ā
āLe toca repetir.ā
āEse municipio ya tiene dueƱo.ā
āEsa candidatura ya estĆ” decidida.ā
En polĆtica esas frases se repiten mucho, como si estuvieran escritas en piedra.
Pero ojo: las candidaturas no se acomodan asĆ.
Soy Daniel Dorantes y esto es La Llave.
Cuando se acercan las elecciones, empieza el ruido. Que si fulano va, que si tal persona quiere reelegirse, que si trae estructura, que si ya hay acuerdo.
Puede ser. Pero una cosa es lo que se dice en la conversación polĆtica y otra muy distinta lo que se revisa cuando llega el momento de registrar candidaturas.
Porque una boleta no se llena como una quiniela.
No es decir: aquĆ pongo este nombre, acĆ” pongo este otro, y luego veo cómo lo justifico. En realidad, armar candidaturas se parece mĆ”s a mover piezas en un tablero de ajedrez. Puedes tener una pieza fuerte, sĆ, pero tambiĆ©n importa dónde la colocas, quĆ© movimientos permite la regla, quĆ© otras piezas hay alrededor y quĆ© pasa despuĆ©s.
Por eso hay que mirar el tablero completo.
Cuando llega el momento de los registros, se revisan muchas cosas: requisitos legales, documentos, plazos, reglas internas de los partidos, acciones afirmativas, paridad, bloques de competitividad y, en algunos casos, reelección.
Suena tƩcnico, pero bajƩmoslo a tierra.
No todos los municipios ni todos los distritos significan lo mismo para un partido. Hay lugares donde suele ganar, otros donde compite cerrado y otros donde históricamente le cuesta mÔs trabajo.
Y eso importa porque una lista puede verse muy ordenada en el papel, pero no necesariamente equilibrada en la competencia real.
AhĆ entra una pieza clave: la paridad.
La paridad es un principio constitucional, en la prĆ”ctica no basta con decir: āpuse mujeres y hombres en la listaā. Existen reglas que buscan que esa participación no sea solamente numĆ©rica, sino que tenga condiciones reales de competencia.
No es lo mismo postular a una persona en un lugar donde un partido suele ganar, que mandarla siempre a donde casi nunca tiene posibilidades. Para eso sirven los bloques de competitividad. Ayudan a revisar si las candidaturas estĆ”n distribuidas de manera equilibrada entre lugares fuertes, medios y difĆciles para cada partido. A fin de que las mujeres puedan acceder a los cargos pĆŗblicos… diputaciones y ayuntamientos.
Luego viene otra pieza del tablero que muchas personas me han preguntado: la reelección.
Y aquĆ vale la pena decirlo con mucho cuidado. La Sala Superior ha sostenido que la elección consecutiva no implica una postulación automĆ”tica ni una garantĆa de permanencia en el cargo, sino una posibilidad sujeta al cumplimiento de requisitos, principios y otros derechos en juego.
Es decir, que una persona pueda buscar nuevamente un cargo no significa que todo lo demƔs desaparezca. Esa posibilidad tambiƩn se revisa dentro del tablero completo.
Por eso hay que tener cuidado con las respuestas fƔciles.
En lo electoral no conviene decir: āesto siempre ganaā o āesto siempre pierdeā, porque cada registro depende del cargo, del partido, de las reglas aplicables, del bloque en el que se ubica, de los documentos que se presenten y del caso concreto.
Ese es el punto. Las candidaturas no se acomodan al aventón. DetrĆ”s de cada nombre que aparece en una boleta hay decisiones polĆticas, sĆ, pero tambiĆ©n reglas jurĆdicas que deben cumplirse.
Y esto tambiƩn es importante, porque cuando votamos no solo vemos una foto, un nombre o un color. Vemos el resultado de un proceso que tuvo que pasar por reglas, revisiones y criterios.
AsĆ que rumbo a 2027, antes de comprar cualquier frase que suene definitiva, conviene recordar algo:
En electoral, casi nada se resuelve con una frase rƔpida. Se resuelve viendo el tablero completo.
Soy Daniel Dorantes y esto fue La Llave.
Te espero en la próxima emisión.
CEO del medio de comunicación LYPmultimedios y GreenInc.